Elegir Joyas con consciencia

Elegir una joya a veces no es una cuestión de talla, de precio ni siguiera de diseño.

Hay joyas que, al verlas, te generan una calma extraña.  No euforia.  No urgencia.  Calma.  Como si no tuvieras que justificar nada.  Esa suele ser una buena señal.

 

Vamos a hablar sobre cómo elegir joyas que realmente te acompañen

 

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Una joya no debería pedirte que seas otra

Si al imaginarte llevándola sientes que tendrías que cambiar tu forma de vestir, de moverte o de estar… probablemente esa joya no es para ti.

Las joyas que acompañan no exigen.  No reclaman atención.  No te empujan a encajar.  Simplemente suman a lo que ya eres.

 

Piensa en tu vida real, no en una ocasión ideal

Antes de elegir una joya, pregúntate:

  • ¿En qué momentos la usaría de verdad?
  • ¿Con qué ropa la imagino?
  • ¿Me la pondría un martes cualquiera?

Si solo encaja en una versión ideal de ti, quizá no sea la pieza adecuada.

Las joyas que permanecen son las que tienen sitio en lo cotidiano.

 

El cuerpo también decide

Aunque no la tengas en tu mano, tu cuerpo suele responder.   Hay joyas que se sienten ligeras incluso antes de usarlas.  Otras, en cambio, pesan demasiado con solo mirarlas.

Confía en esa sensación.  No todo pasa por la cabeza.

 

No todas las joyas son para todos los momentos de la vida

A veces una joya no encaja no porque no sea bonita, sino porque llega antes o después de tiempo.  Nuestros gustos cambian.  Nuestra forma de estar también.

Elegir una joya es, muchas veces, una forma de reconocer en qué punto de tu vida estás.

 

No se trata de acertar ni de elegir «bien».  Se trata de elegir con honestidad.

Si una joya no te interrumpe, no te disfraza y no te pide explicaciones, probablemente es porque sea para ti.

Porque las joyas que no siguen modas no buscan gustar a todo el mundo.  Buscan acompañar a quien ya sabe quién es.

Elegir joyas con calma también es una forma de cuidarte

Elegir una joya no es una decisión menor.

Habla de cómo te miras, de qué valoras y de qué quieres que te acompañe en el tiempo.

Si estás en ese momento de elegir con más consciencia, en este blog encontrarás más reflexiones para ayudarte a decidir con calma, vivir tus joyas en lo cotidiano y cuidarlas sin miedo.

Porque no se trata de tener más joyas,  sino de elegir aquellas que encajan contigo y con tu vida.

Elegir bien es parte del proceso.

 

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Artículo escrito por: Milagro Rousse

Fundadora de Milagro Rousse - Joyería en Plata
Diseñadora de Joyas - Emprendedora
Ingeniero de Sistemas, MBA

4 Comentarios

  1. Mercedes Lorenzo

    No soy muy de joyas, las que tengo y he elegido yo, es porque me ha llamado.
    Me pasa con la piedra luna, una joya pequeña con piedra luna, me enamora.

    Responder
  2. Inés

    Toda la razón, hay joyas que nada más verlas sientes una conexión con ellas.

    Responder

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